Del Cubo de Necker, la transfiguración, demonios, escapes digitales y FotoMuseos

Por - 21/05/2013

Veo que no podemos saber nada…

y eso me quema la sangre

Fausto

Un dibujo bidimensional, es solo línea sobre un fondo liso, pero se percibe como un cubo transparente y tridimensional, al mirarlo por unos segundos el cubo cambia de dirección, y si se le sigue mirando cambiará a la forma original. La retina los interpreta de la misma manera y es el cerebro quien alterna la dirección. No existe una manera correcta de mirarlos ya que son equivalentes.

¿Dos miradas de la misma verdad?

La metáfora del cubo de Necker es parcialmente correcta al sugerir que ambas maneras de verlo son igual de buenas, los puntos de vista, a diferencia de las teorías científicas, no se pueden juzgar, verificar o refutar mediante experimentos. La maravilla del cubo de Necker, es que plantea que un cambio de punto de vista puede lograr algo mucho más elevado que una teoría, conducir al pensamiento, la reflexión y así descubrir hechos no imaginados….en sí la maravilla de la transfiguración.

Si bien es cierto que las contribuciones relevantes en la ciencia son de aquellos científicos que descubren nuevas maneras de ver las antiguas teorías, a mi parecer, la tecnología incide de manera más inmediata, cercana e intima en mi vida cotidiana, que la ciencia.

La transfiguración de mi realidad deriva, en gran medida, de la tecnología fotográfica. Es del dominio público que el cine, video y la televisión son una extensión de la tecnología fotográfica, pero no es del conocimiento general que en los inicios de la década de los 70tas la fabricación de los microprocesadores o chips dependían de procesos de microfabricación, específicamente de tecnología fotolitográfica: un proceso fotoquímico. Sin esta miniaturización foto-tecnológica los circuitos de las computadoras serían demasiado grandes, lentos, poco confiables y extremadamente costosos!

Nada más alejado que pensar que la fotografía ahora depende de las tecnologías electrónicas y digitales, lo correcto sería entender que son esas tecnologías las que dependen de un proceso de química fotográfica básica para existir, y esto no es una metáfora del cubo de Necker.

Pero no nos desviemos y regresemos al punto nodal: la transfiguración.

Fausto, el protagonista de una leyenda alemana, sabio y erudito, vivía insatisfecho y decidió intercambiar su alma por conocimiento ilimitado y placeres mundanos, éste pacto que me parece bastante pertinente lo hizo con el Demonio.

Qué mejor lugar para encontrar conocimiento ilimitado y placeres mundanos que el Internet, aunque se que aún muchas personas no crean que es cosa del Diablo, creen que eso es aun más alarmante: el Internet como una perdida de tiempo.

Lo cierto es que gran parte de la sociedad tiene un vinculo afectivo con la pantalla. En esta sociedad multipantalla dependerá de cada usuario el como se relacione, dirija y transforme su conocimiento con estas tecnologías, y por supuesto que muchos perderán su tiempo, allá ellos.

Con toda la efervescencia que existe por la pronta aparición de los Google Glass o del proyecto Google Lens (si no sabes nada de ellos !Googlealo!) me parece interesante hablar del concepto de FaceMask que presento FrogDesign hace algunos años: la Digital Escape. Y me parece importante hablar de este concepto de FrogDesign, porque hace ver a los Google Glass como un gadget bastante conservador: hacer video, foto, uso de teléfono sin usar las manos, acceso a Internet y mapas con comando de voz desde unas gafas! ¿Qué todo esto no lo hace ya un smartphone? Además no me imagino por la calle con una especie de diadema de telefonista de telemercadeo!

La FaceMask Digital Escape de FrogDesign sigue siendo un concepto, pero estoy convencido que muy pronto tendremos acceso a este tipo de dispositivos propositivos, todo un reto tecnológico. Este visor tendrá la capacidad de hacer todo lo que hace cualquier smartphone, lo relevante es que además podrá captar olores, sonidos, protegernos de contaminantes en el aire, reconocerá nuestras expresiones faciales y por consiguiente cambiara el estimulo auditivo, visual o de olor para enfrentar el día a día en las grandes ciudades. Experiencia sensorial completa al combinar realidad aumentada, contenido digital y realidad. Muchos pensarán que esto es antinatural, y lo es. Así como lo son el cine, la televisión, las computadoras, el Internet, los smartphones, la fotografía y cualquier aplicación tecnológica, la tecnología lo cambia todo.

Se vaticina la muerte de los libros, escuelas, universidades, instituciones, museos hasta de la raza humana a raíz de la tecnología. Apliquemos a nuestra conveniencia la metáfora del cubo de Necker: la transfiguración y por ende la transformación.

Al norte de la ciudad de México se construye el FotoMuseo Cuatro Caminos.

http://youtu.be/DbH9V1NYhfk

En una zona de la ciudad que tiene escasas ofertas culturales, un proyecto de esta naturaleza tendrá sin duda un gran impacto a nivel local, y transformará la zona. No soy ingenuo, se que una edificación por si sola no genera nada, un lugar es solo un lugar. Pero si ese lugar tiene como consigna la transformación y la transfiguración, estamos hablando de otro origen, otra cimentación: un concepto que arriesga y propone.

El anteproyecto y concepto a cargo de la Fundación Pedro Meyer se basa en la relevancia e importancia de la fotografía para la sociedad actual. La Fundación Pedro Meyer entiende que la fotografía ya no es una actividad, es una práctica habitual, que se ejerce como nunca y crece a un ritmo exponencial. Que sus contenedores están rebasados, que su historia se reescribe en este mismo momento, que es necesario plantearse un nuevo punto de vista, que cree en las diferencias, que necesita abrir el espectro hacia la creación de imagen, sonido y aplicaciones derivadas de la fotografía.

Que no es suficiente pensar en rectángulos impresos, curadurías y guiones museográficos, la transfiguración en todos los esquemas y niveles como consigna.

 El proyecto arquitectónico esta a cargo del Taller/ Mauricio Rocha + Gabriela Carrillo, esto en sí ya es una garantía en todos los sentidos para el usuario y visitante. Es oportuno mencionar que el proyecto arquitectónico parte de un edificación que ya estaba ahí, y se remodela respetando la arquitectura original, pero otorgándole un nuevo sentido arquitectónico, como lo han demostrado Rocha+Carrillo en exitosos proyectos anteriores.

Albergando 3 volúmenes eje como galerías modulares que suman 357 metros lineales de muro de exposición, sin duda, un proyecto singular y quizás único en el mundo dedicado específicamente a la fotografía.

La oportunidad esta ahí: en su concepción, su consigna, en el generar una referencia, una reflexión, el poder virar oportunamente tanto a corriente como a contracorriente,  en explorar lo que las instituciones a cargo del estado no pueden debido a lastres burocráticos.

Esperamos con ansias entonces la apertura de este espacio, y así poder constatar que, en efecto, los museos como estamos acostumbrados mueren y nacen museos que lograrán algo más elevado en la experiencia del visitante. 

 

Más información: www.gerardomontielklint.com

 

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