A Healthy Habit
- 27/04/2015
Por Jimena Hogrebe - 19/05/2017
La más reciente intervención de Obra en Obra se llevó a cabo en Tonalá 348 en la colonia Roma Norte. La construcción en proceso es de un edificio de cinco viviendas diseñado y construido por estudio VLZQZ. El esquema del proyecto es en ‘u’ dejando un patio al centro que permite la iluminación y ventilación de los espacios interiores. La obra está siendo construida con concreto aparente pigmentado con un tono rojizo, block de cemento estriado y tabique, materiales con los que se relacionan las intervenciones. Nuevamente fueron dos los artistas que participaron en la intervención, pero en esta ocasión con piezas independientes una de la otra.
Pedro Reyes instaló Grasswhopper, un proyecto que parte de la reflexión de la entomofagia como una nueva y versátil forma de alimentación. Reyes plantea que, además de ser una dieta rica en proteínas, grasas y minerales, posee ventajas ecológicas ya que la producción de carne es la principal causa de emisión de carbono y mayor responsable de consumo de agua. Este proyecto es una continuación de un primer experimento realizado en Brasil con hormigas gigantes fritas en aceite y sal. Grasswhopper es un carrito de comida en donde se cocinan hamburguesas hechas con insectos. Fue diseñado de manera especial, se impulsa con bicicleta y en la parte alta lo distingue un gran grillo metálico cuyas piernas se mueven al ritmo del pedaleo del conductor.
Mauro Giaconi dispuso su intervención en toda la obra construida hasta el momento y la acompañó de un texto de poéticas imágenes sobre el construir. “Un artesano de manos curtidas silba un mensaje en clave, a su lado están forjando un castillo; otro obrero de marcha suave levanta un mundo donde nunca más andará, por lo menos no tan mansamente. Transitemos los golpes, los clavos chuecos, la mirada desconfiada, la coreográfica seguridad que solo pende de la fe, que sospecha de todos. Aunque quede pendiente el confort aquí queda una horizontal prometida, algunas cortinas hechas a mano, y algo de la resonancia de la porfía silenciada; un boceto errante de la tregua que se desprende del derrumbe.”
La obra de Giaconi constaba de tres partes ubicadas en los distintos niveles del edificio. En la planta baja proyectó un video realizado anteriormente sobre un proceso de construcción en la vía pública. A pesar de estar compuesto por imágenes y sonidos de un contexto distinto, se creaba una conexión temática con el lugar.
En el primer nivel creó una serie de cortinas armadas con materiales como varillas, estribos, alambres, cilindros metálicos y gomas de borrar (que había utilizado en el proceso de creación de otras obras). Todos los vanos que conectan espacios se definieron por un par de días por la cortina específica que les correspondió. Estos umbrales, que había que cruzar una y otra vez para recorrer el espacio, ofrecieron una experiencia única que implicaba tocar con las manos cuidadosamente los distintos componentes para poder pasar, sentirlos rozar el cuerpo al momento de atravesarlos, oler el material del que estaban hechos y escuchar sus sonidos cada vez que el viento o algún visitante los movían provocando el chocar de algunas piezas. La composición de cada una de estas cortinas tuvo un carácter particular definido por el material con el que estuvieron producidas.
Giaconi instaló en el segundo nivel bocinas con apariencia de tabiques que se camuflaron con el material de los muros. De ellas salía, sin parar, sonidos grabados en la misma obra durante los días anteriores, además de la tradicional Ke Buena. Estos sonidos llenaban los espacios vacíos recalcando su actual proceso de transformación. No sólo en este nivel, sino en toda la obra, se mezclaron con los sonidos producidos por las cortinas y por el video proyectado. El edificio se inundó así de sonidos de obra, pero de manera distinta a como sucede en su cotidianidad.
La combinación de la obra de Pedro Reyes con la de Mauro Giaconi fue interesante ya que mostró dos maneras de abordar el reto de Obra en Obra. La primera, un proyecto móvil e independiente que puede instalarse en cualquier sitio y que sacudió la obra con ideas ajenas. La segunda, un proyecto que respondió a las condiciones específicas de la obra y que construyó una conexión con ella; en otro sitio esta intervención se modificaría.
Quedan tres fines de semana de Obra en Obra por delante. El que viene se llevará a cabo en Tonalá 348, segunda sede de esta edición 2017-1. La intervención estará a cargo de Marcos Castro y estará abierta al público los días 20 y 21 de mayo.
Próximas intervenciones:
20-21 Mayo Marcos Castro (Tonalá 348)
27-28 Mayo Galia Eibenschutz (Tonalá 348)
03-04 Junio Mario Navarro (Tonalá 148)
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