Minuto de arquitectura / Monumento a la Revolución

Por - 24/01/2012

De los edificios que se construyeron durante el gobierno de Porfirio Díaz, uno de los más destacados, reconocidos y no terminado en su momento es el Monumento a la Revolución. De la estructura original que daría pie a un nuevo Palacio Legislativo sólo quedó el arco central y la cúpula.

Díaz lanzó una convocatoria internacional para la construcción del mismo, en la cual participaron varios arquitectos incluyendo al Arq. Adamo Boari, quien construiría el Palacio de Bellas Artes y el Palacio de Correos, sin embargo el afrancesamiento de la esposa de Díaz lo llevo a escoger al arquitecto Émile Bérnard, quien comenzó con los trabajos de construcción hacia el año de 1910, pero el estallido de Revolución Mexicana le impidió continuar con el proyecto.

Así la estructura, inspirada entre el Capitolio de Washington y el Museo de Louvre en Paris, quedo inconclusa. Durante varios años permaneció inutilizada y poco a poco fue empezando a ser desmantelada. Para evitar su destrucción total hacia los años 30’s, el arquitecto mexicano Carlos Obregón propuso el aprovechamiento de dicha estructura para crear un monumento a la recién terminada Revolución Mexicana, mismo proyecto que fue aprobado en 1933 y concluido en el año de 1938.

La estructura del monumento destaca por su inmensidad y geometría. Resaltan sus influencias Art Deco, estilo que podemos apreciar tanto en las lámparas que rodean al monumento como en las esculturas que se encuentran en las esquinas de la cúpula de cobre, mismas que fueron creadas por el artista Oliverio Martínez y que representan respectivamente: la Independencia, las Leyes de Reforma, las Leyes Agrarias y las Leyes Obreras.

En la actualidad el Monumento a la Revolución es un mausoleo (en cada columna hay restos de algunos héroes revolucionarios), un museo (Nacional de la Revolución), un mirador y espacio de eventos culturales masivos y manifestaciones políticas. Para el año 2010 tuvo lugar su última restauración: instalación de un ascensor central, remodelación de la Plaza de la República e instalación de fuentes e iluminación a base de leds, además de que se removió la locomotora que se encontraba en la parte posterior del monumento.

Todo lo contrario a su concepción inicial, el Monumento a la Revolución en nuestros días, funge como centro de reunión y esparcimiento para tod@s.

fotografía: Israel Solórzano

Más información:

Horarios y Tarifas:

40 pesos / 20 pesos (estudiantes, maestros y adultos mayores)

Mirador, Café Adelita y Tienda.

Martes a Jueves: 10:00 a 18:00 hrs.

Viernes y Sábado: 10:00 a 22:00 hrs

Domingos y días festivos: 10:00 a 20:00 hrs.

Miércoles: Libre

www.mrm.mx/

 

 

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