Alejo y el sistema de los objetos

Por - 25/09/2013

Entrevista a Mauricio Alejo / @mauricioalejo

Conocí a Mauricio Alejo en el 96 o 97, el año en el que ganó el encuentro nacional de arte joven, ese mismo año me dieron una mención y justamente por esto nos conocimos, la exposición de este concurso se llevaba a cabo en el museo Carrillo Gil. Recuerdo que ganó con una foto de una jaula con un tratamiento muy interesante. Posteriormente nos volvimos muy buenos amigos, Mauricio es uno de esos fotógrafos obsesivos que no se detiene hasta que la imagen es exactamente como la pensó, incluso a veces semanas después de haber tomado una foto hace retakes para corregir cosas que son imperceptibles para cualquier otra persona que no sea él. El trabajo de Mauricio es muy solido, incluso en aquel momento preparaba los fondos de sus fotos sombreando físicamente el material donde fotografiaría una parte muy pictórica de aquel momento de su trabajo, recuerdo que incluso hicimos juntos algunos de ellos.

Por ahí del 98-99 las charlas que teníamos se volvieron muy intensas en el sentido de la búsqueda que de alguna manera compartíamos, la parte conceptual del trabajo cada vez más importante que la forma. Mauricio se fue a Nueva York con la beca Fullbrigth a NYU y yo a Sokei Daigaku en Kioto, sin embargo nuestras discusiones continuaron vía ICQ  y justo antes de irnos, me ayudó con las tomas fotográficas de Metabolismo Alterado.

Podría decir que hoy en día Mauricio no es fotógrafo sino sin duda uno de los mejores artistas que tiene México, cuyo trabajo, cada vez más interesante, ha permeado a otros artistas de distintas disciplinas.

 

HF ¿Cuál es tu relación con los objetos?

MA En realidad mi relación no es con los objetos sino con cierta disposición que los objetos tienen en el mundo. La única manera en que lo puedo explicar es esta:

Todos tenemos un mapa mental del mundo y los objetos parecen tener un lugar natural en este universo de relaciones; se acomodan en este mapa con la docilidad de lo inanimado. Forman parte de una narrativa que está ubicada tanto en el espacio físico como en la memoria personal. Lo que hago es traerlos a una nueva narrativa que no obedece a su funcionalidad sino a cierta intuición que tengo sobre el espacio; la materialidad; el desplazamiento o relaciones de fuerza física. Lo que ejecuto no son ideas terminadas sino pensamientos que no tienen un significado explícito y que apuntan en muchas direcciones. Algunos piensan que mi trabajo tiene que ver con el absurdo pero ese es solo el remanente psicológico producido por esta violencia en la narrativa. Lo que en realidad hago es poner en acción  una experiencia primordial e idiosincrática que tengo sobre el mundo.

HF ¿Cómo seleccionas los objetos de tus piezas?

MA No selecciono objetos sino situaciones con los objetos. Depende de la manera en que la nueva disposición de ese objeto irrumpe la narrativa. Es parecido a un hallazgo pero en este caso el encuentro es con las reverberaciones que esta fractura produce. Es una fractura en el mundo físico que ocasiona ecos en un espacio mental.

HF ¿Por qué no existen composiciones hechas por completo de forma digital en tu trabajo?

MA Mi trabajo depende de la veracidad de la foto. De lo indiscutiblemente simple que es ese descubrimiento y de la manera que lo atestigua el medio fotográfico. En ese sentido mi relación con la fotografía es purista. No digo que todo mundo tenga que crear bajo estos principios pero yo aprecio mucho el valor documental del medio, mucho más ahora que está en un proceso claro de disolución.

Lo que pienso es que cuando la validez documental desaparezca por completo la fotografía perderá su identidad y estaremos frente a un objeto más parecido a la pintura. No está mal pero vamos a ver desaparecer un objeto ontológicamente distinto y toda extinción es lamentable. Honestamente pienso que vendrá algún relevo… yo que sé… modelos 3D de eventos tomados desde  scanners satelitales… se me ocurre.

HF Hay una transición más conceptual en lo que haces ahora y la limpieza de la fotografía en contraste a los claroscuros y sombras anteriores. ¿Podrías platicarnos un poco sobre eso?

MA En la primera etapa de mi trabajo hay una influencia muy grande del arte matérico que en México se prolongó más que en otros países. Disfrutaba mucho hacer esas fotos que tenían riqueza tonal. A mi me tocó esa transición y entiendo muy bien los dos modos de crear. En el anterior había una preocupación por el estilo; el gesto y la presencia reconocible de un autor. También había cierto disfrute por la ejecución virtuosa pero me parece que el nuevo modo de trabajar se adhiere con mayor coherencia al medio fotográfico que es una superficie significativa más que matérica.

HF Hay una recurrencia a la instalación, cuéntanos ¿cómo llegas a esto?

MA Con el tiempo y el trabajo fui descubriendo que mi interés era más escultórico que fotográfico. En realidad son los dos pero me sorprendió darme cuenta que me interesaba más la experiencia directa con los materiales y sus posibilidades de significación que la fotografía en sí. Por otro lado la fotografía tiene un modo específico de contar las cosas que se añade al significado. Ahora tengo la posibilidad de elegir uno u otro y los uso dependiendo de que tan pertinente es con el tema que estoy trabajando.

HF ¿Muchas de tus piezas tienen un carácter más objetual que fotográfico muchas de ellas son en sí esculturas en si mismas, por que no presentar el objeto tal cual?

MA Entiendo la pregunta. La razón es que muchos de estos objetos no sólo son objetos sino ideas dentro de un espacio específico. En este caso es el domestico. El espacio les da sentido y coherencia y no hay modo de traerlo con integridad al mundo de la galería si no es mediante una foto. Eso es todo. Yo no tuve una educación estrictamente académica como artista y el cubo de la galería me parecía demasiado ajeno. Ahora me relaciono distinto con él, pero mi casa había sido el espacio natural de las ideas que forman mi trabajo y me parecía que desarmarlas de ese contexto adelgazaban demasiado cualquier cosa que pudieran significar.

HF ¿Qué se modificó en tu trabajo el tiempo vivido en Nueva York?

MA Creo que influyó más la academia que la ciudad misma. Lo más importante fue deshacerme de algunos prejuicios sobre los límites de la fotografía y empezar a experimentar las mismas inquietudes en otros medios como el video y la instalación. Estar en Nueva York es muy estimulante y me ayudó a borrar muchos límites.

HF Mientras vivías en NY, ¿cuál fue tu visión desde allá respecto del arte mexicano?

MA Me hizo apreciar la cohesión de la escena artística en México. En Nueva York, a diferencia de México, hay un sistema de producción muy eficiente y profesionalizado pero desconectado de un contexto nativo. Lo puedo decir por experiencia directa porque me tocó ser jurado de becas estatales en Nueva York. No hay una escena artística Neoyorquina sino más bien un montón de artistas que viven en Nueva York; todos muy buenos pero con muy poca relación discursiva entre ellos. En cambio, en México, aunque no parezca, hay una cohesión y diálogo entre artistas, curadores e instituciones. Lo curioso es que cuando te adentras en la escena del arte mexicano, la cohesión de la que hablo a los artistas nacionales le parece endogámica y degenerativa. Nunca nadie está contento.

HF ¿Crees que es importante la escuela para modificar la visión del artista? ¿Cuál es tu experiencia al respecto?

MA Yo sé que a muchos les preocupan las deformaciones que la academia puede producir. Yo en lo personal pienso que la escuela ni te da ni te quita talento, lo que sí es que le da estructura al modo de producir. Esto es bueno para un tipo de creadores y malo para otros. Puede motivar a algunos e inhibir el ímpetu de otros. A veces la crítica dentro de las escuelas de arte es despiadada sobretodo entre los mismos alumnos y me imagino que eso ha de terminar  con carreras brillantes que estaban en estado germinal… nunca lo sabremos. Lo que es cierto es que el rigor académico se nota y generalmente es algo bueno. Evita la autoindulgencia te ayuda a reconocer los lugares comunes y fomenta la autocrítica. En general veo que la gente educada en la academia está mejor informada y eso evita perder mucho tiempo en pendejadas.

HF ¿Qué referentes (artísticos o no) crees que son fundamentales en la construcción de tu trabajo?

MA Hay algunos que tienen que ver con la fotografía pero lo que más me han influenciado es el trabajo de artistas que trabajan en medios más parecidos a la escultura como Martin Creed, Tom Friedman, Thomas Demand, Tara Donovan, y Fischli & Weiss.

HF ¿ Sientes que tu trabajo en video tiene la misma estructura que en la foto solo que en movimiento o hay otras razones para usar este medio?

MA Definitivamente el video que hago tiene la misma estructura que mis fotos. Todos son una sola toma, sin cortes, en cámara fija. Se puede decir que son fotografías en las que sucede algo.  Hubo un momento en el que lo que necesitaba decir requería la dimensión temporal y fue una manera muy natural de transitar de un medio a otro. Una vez que me vi involucrado con el video y estaba en el momento de colocarlo en distintas exposiciones me di cuenta de que es un medio más complejo de lo que esperaba. Había que tomar en cuenta muchas cosas que no había considerado, como si debía presentarlo en proyección o en pantalla, en monitor o plasma, arriba o abajo, grande o chico y al principio me parecían decisiones superficiales pero evidentemente no lo eran. Son decisiones que se añaden al significado de la pieza. En realidad ha sido divertido ese proceso porque es una oportunidad más de juego.

HF ¿Hacia dónde va tu trabajo en este momento y qué proyectos a corto y mediano plazo tienes?

MA Es bien difícil saber hacia dónde va el trabajo propio; puedo hablar de algunos intereses que van adquiriendo el rango de fijaciones y que es posible que se conviertan en una beta de trabajo. En este momento estoy pasando por una fase que tiene que ver con los materiales. A ver si me puedo explicar. Por ejemplo, en muchas de las fotos que he hecho hay una selección más o menos aleatoria de los materiales; digamos la foto “Empty” que son varias bolsas de plástico de supermercado, (de poliuretano de colores,) una dentro de otra; el tema principal es una bolsa que contiene a la otra que contiene a la otra, que contiene un vacío pero luego el material y los colores mismos, que se suponen que son secundarios me generan una fascinación tal que para mi el tema original se vuelva secundario. Creo que hay algo que explorar en eso pero no lo tengo muy claro y no puedo decir mucho porque no sé muy bien de que estoy hablando. A lo mejor lo que sigue es hacer una serie de fotos en donde los materiales, las superficies y los colores sean el tema ¿para qué? es una de esas preguntas que sólo se responden trabajando.

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