Carlos Vielma
portavoz - 30/05/2019
Por Aline Hernández - 11/04/2016
En 2015, Maru Calva, Macarena Hernández, Mauricio Marcin y Jerónimo Rüedi decidieron fundar una biblioteca pública centrada en la difusión de materiales relativos al arte y la cultura llamada Aeromoto.
Localizada en la Ciudad de México, el espacio inició tras reunir las colecciones de cada uno de los integrantes en un esfuerzo por lograr conjuntarlas y compartirlas con públicos afines, sin embargo, el fondo también está formado, y tal vez podría decirse que en mayor medida, por esfuerzos que se unieron a la iniciativa por medio de donaciones tanto institucionales como personales. Su acervo cuenta con más de mil ejemplares donde editoriales como Ediciones Acapulco, Taller de Ediciones Económicas o instituciones como Museo Universitario del Chopo o Fundación Jumex, se han sumado al proyecto.
Pero Aeromoto no sólo es una biblioteca pública, sino que se ha vuelto fundamentalmente un espacio de encuentro, mucho más personal de lo que pueden ser las grandes bibliotecas tanto por los libros como por otras actividades en torno a procesos vinculados, o bien editoriales que han tenido lugar ahí donde recientemente la escritora Andrea Ancira presentó su libro Ars Machina: la inscripción de la máquina en el arte. Al respecto, mencionan en una entrevista que:
“En un mundo donde la lectura es desdeñada, apostamos por la convivencia en torno a los impresos. De diferentes maneras, Aeromoto pugna por el tiempo lento que los libros exigen. En la época de lo hiperveloz, desde la retaguardia, propone la serenidad […]. Nuestros desafíos corren por varias sendas: al ser un esfuerzo emprendido por cuatro personas, la economía es un asunto espinoso y complejo. Creemos que será sustentado por la comunidad o no lo será. Otro de los desafíos es el bajo índice de la lectura. Pero Aeromoto intenta rascar en donde pica.” (1)
El espacio parece haberse tornado, desde su apertura, en un centro donde la comunidad puede reunirse, relacionarse, intercambiar conocimientos y adquirir nuevos, logrando hacer de los libros impresos mucho más que objetos de consulta al convertirse en medios que potencian otro tipo de relaciones y encuentros fundados en distintas necesidades. Al mismo tiempo, se trata también de un proyecto que está apostando por formas de convivencia física con los libros que poco a poco se están perdiendo ya sea por los altos costos, por la dificultad de consultarlos o bien porque muchas de las consultas se realizan ahora en internet.
En cierta forma, creo que uno de los mayores esfuerzos que han realizado es el de devolver al libro su potencial comunitario. Aeromoto no es el único acervo dedicado a las artes en la Ciudad de México, existen otros como el Centro de Documentación Arkheia en el Museo Universitario Arte Contemporáneo, la biblioteca móvil de la Fundación Alumnos 47 o incluso bibliotecas especializadas como son muchas de las que se encuentran a las Facultades de la UNAM, sin embargo, todos estos acervos se encuentran sujetos a lógicas de control y seguridad que aplican las instituciones que los “salvaguardan”. El sentido de lo comunitario también está así vinculado a este carácter no estatista. Se trata de una iniciativa que apuesta por los recursos compartidos y cuidados por todos. Mauricio Marcin, uno de los fundadores, mencionó en una entrevista que “lo que caracteriza a Aeromoto es su acceso público y el acervo parte de una iniciativa personal, no es una iniciativa del gobierno. (2)
Aeromoto ha también apostado por devolver en cierta forma el aspecto personal a los libros al retomar la posibilidad de consultarlos libremente, al tiempo que también, al ser un espacio comunitario de consulta, hacen que la biblioteca sea cuidada por todos aquellos que se han vinculado con ella, distinguiéndose de los otros acervos.
Actualmente, la biblioteca junto con sus fundadores se encuentran buscando reunir recursos para poder seguir sosteniendo el proyecto a través de la campaña Aeromoto: A Public Art Library in Mexico City lanzada en colaboración con Art-Basel para lograr que el proyecto pueda seguir creciendo. La campaña puede ser apoyada en el siguiente link: https://www.kickstarter.com/projects/aeromoto/aeromoto-a-public-art-library-in-mexico-city?ref=video. Se trata de un espacio comunitario que ha dado otro sentido al libro , la importancia de que estos espacios sigan presentes y fomenten otro tipo de dinámicas muy diferentes a los espacios oficiales se logra a través de todos, así que si no puedes donar, puedes compartir esta información y lograr que otros se enteren y participen.
Referencias
1. http://www.revistacodigo.com/biblioteca-publica-aeromoto-de-arte/
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