Propuesta para el barrio
Marcos Betanzos - 23/12/2013
Por Sergio Gallardo - 29/10/2013
Los centros comerciales o malls se han convertido en el referente comercial, de consumo y ocio más importante de las ciudades contemporáneas y han definido poco a poco nuevas formas de vida, su multiplicación ha inclusive dado pie a nuevos desarrollos urbanos y han servido como polos de atracción y puntos de referencia[1] Desde Plaza Satélite (1971), Perisur (1980), Santa Fe (1993), Antara (2006), Interlomas (2011) y el subterráneo Nuevo Garden Santa Fe (2013) los centros comerciales forman parte ya de una estrategia económica, política y urbana perfectamente consolidada.
El consumo está definido por la RAE como: Dicho de la sociedad o de la civilización que está basada en un sistema tendente a estimular la producción y uso de bienes no estrictamente necesarios” y por el antropólogo Néstor García-Canclini como: “el conjunto de procesos socioculturales en los que se realizan la apropiación y los usos de los productos”.
A partir de estas definiciones y de las exponenciales necesidades mencionadas, han surgido espacios y actividades que las satifacen, convirtiendo el acto de Comprar en un pasatiempo, rito y para muchos (as) en desahogo. Sin importar su clase social, cultural o económica el usuario ocupa buena parte de su tiempo en este nuevo hábito del siglo XXI: el consumo.
Concentrando diversas actividades tanto económicas como recreativas los nuevos centros comerciales y sus promotores han aprovechado esta necesidad de consumo obligándose a estudiar cada vez más los nuevos emplazamientos que, a través de rigurosos y variados análisis de población, ingresos y poder adquisitivo les ha permitido identificar las demandas que la ciudad por alguna razón no puede satisfacerlas, creando con estos vacíos un enorme nicho de oportunidades.
El sistema de Gruen*, dotado de un alto grado de estructuración, fue pensado para reducir las conjeturas y para que pudiese predecir cuidadosamente la cosecha-de-dólares-por-metro-cuadrado de cualquier centro comercial que se proyectase, de modo que fuese posible garantizar prácticamente los beneficios de los promotores.[2]
Uno de los aspectos más relevantes en el estudio de los centros comerciales es su evolución, resultado por supuesto, de la misma evolución y desarrollo de la economía de una sociedad, y en algunos casos como el de México por su influenciada posición geográfica. A estos factores económicos y geográficos habría que sumarle los problemas sociales como la falta de seguridad en la ciudad, aspecto que se ha traducido en argumento o estrategia de ventas para el promotor, otorgándole al usuario la posibilidad de hacer en un centro comercial cualquier actividad que tenga que hacer en la ciudad pero en un espacio cerrado y aparentemente seguro, lo que garantiza su permanencia y al mismo tiempo mayores posibilidades de consumo.
Sin embargo existen dos características y condiciones fundamentales para la existencia del mall que sin ellas no sería posible: el automóvil, la ubicación y en particular la vivienda que exista o vaya a existir a su alrededor, estas condiciones generan diversos procesos de organización y desarrollo, generando sus propias fuerzas económicas y de clases sociales y por lo tanto nuevas organizaciones en el espacio urbano. Ha sido tal la importancia de la cercanía que debe existir entre el mall y la vivienda que los principales desarrollos habitacionales (sin importar su nivel o estrato económico), se están edificando no solo en áreas urbanas desarrolladas sino en las periferias de las ciudades, generando a su vez, otras necesidades que se traducen en otros equipamientos como oficinas, hospitales, escuelas, iglesias y otros servicios necesarios para atender las demandas de las nuevas familias.
Los habitantes de estos nuevos emplazamientos periféricos y urbanalizados [3] aún estando alejados y segregados de la ciudad y muchas veces rodeados de paisajes horizontales vacíos y de grandes autopistas, no dejarán de consumir y habrá que llevarles su mall.
La Cuestión urbana es una Cuestión Económica, y por lo tanto el sector económico y socio cultural que predomine alrededor del mall será el que determine sus características arquitectónicas y de consumo. Los grandes almacenes han explotado estas condiciones encargando sus proyectos nuevos o de renovación a arquitectos de prestigio, entre los más recientes, vistosos y espectaculares está el Liverpool de Interlomas de Michel Rojkind, el de Puebla de Javier Sánchez, el de Tabasco de Iñaki Echeverría, el nuevo Chedraui Santa Fe, también de Rojkind y por ultimo el Garden Santa Fe de KMD Architects, que por su forma y sus 35 m de profundidad me recuerdan a la propuesta del rascasuelos de Esteban Suárez de BNKR.
La nueva arquitectura de los Centros Comerciales, Malls, Shopping Centers, Life Style Centers Luxury Halls, o cualquier otro anglosajonismo que se les quiera adjudicar, se han convertido en referentes urbanos logrados a través de efímeras corazas y formas “Zahadianas” que han generado una tipología comercial digna de análisis, y se han convertido también en nuevos centros urbanos multifuncionales y concentradores de capitales monopólicos intercomunicados por redes viales que generan conexiones y definen la morfología urbana de la zona.
La preferencia del usuario por los espacios comerciales cerrados es y seguirá siendo un asunto de seguridad y confianza, de ahí la idea de los desarrolladores en llevar el mayor número y mezcla de actividades a los malls, aunque promuevan el consumo en espacios cada vez más excluyentes y sectorizados, convirtiéndolos en no lugares habituales y comunes que poco a poco podrían llevar a la desaparición del espacio público per se.
1 Margaret Crawford en El Mundo en un Centro Comercial, Variaciones Sobre un Parque Temático, Michael Sorkin (ed).
*El término viene del apellido del Arquitecto vienés Victor Gruen, pionero en el diseño de centros comerciales.
2 Ibídem
3 El término urbanalización se refiere a los paisajes construidos homogeneizados que actúan como infraestructuras de desarrollo económico. Es un tipo de urbanización banal del territorio que se puede repetir y replicar en lugares diferentes.
Urbanalización, Paisajes comunes, lugares globales, Francesc Muñoz, ed. GG mixta, pp12
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