Treviño vs Vasconcelos. Una crónica sobre pintura, cultura y carne asada

Por - 13/03/2018

Antecedentes

Monterrey, N.L. 24 de noviembre de 2015

El artista regiomontano Marco Treviño es citado el día 28 de noviembre en Alternativa Once Galería para charlar sobre la posibilidad de una exposición individual en la que podría presentar obras recientes.

Monterrey, N.L. 27 de noviembre de 2015

Un día antes de la cita. Treviño está nervioso. Comenta con su esposa que no sabe qué les va a presentar como propuesta. Ella – sin dudarlo – le contesta que la respuesta va a llegar a él, que no se preocupe.

Esa noche, Treviño de pronto se encuentra sentado en la oficina del recién nombrado Secretario de Educación Pública, el maestro José Vasconcelos. Se da cuenta de que viajó a la Ciudad de México de 1921. El maestro le dice: Don Marco, no se preocupe. De todas formas acuérdese de que la cultura termina donde comienza la carne asada. Treviño quiere responder, pero no sabe cómo. No sabe qué decirle. ¿Tendrá razón el maestro? Se despierta, ya no puede conciliar el sueño y siente que la frase le taladra la cabeza.

Monterrey, N.L. 28 de noviembre de 2015

Marco Treviño sigue sin saber qué propuesta va a presentar en la galería. Maneja hacia allá con la esperanza de encontrar respuesta en el camino. Le toca un alto. Alza la vista y piensa que, casualmente, la galería está ubicada una cuadra abajo de la avenida que transita, la Av. José Vasconcelos. No sabe por qué pero sabe que ese será el proyecto. Lo titula A una cuadra de Vasconcelos. Lo presenta como una investigación sobre los límites de la cultura y la carne asada. Los galeristas aceptan.

Tiene poco menos de un año para preparar la exposición. Tiene menos de un año para  investigar la pintura en Monterrey. ¿De qué va la pintura? ¿Cuáles son los vestigios de la Escuela mexicana de pintura en esa ciudad industrial al norte del país? ¿Para qué sirve la pintura en un contexto tan distinto al del nacionalismo cultural que planteó Vasconcelos? 

 

Resultados de la investigación (itinerario de piezas producidas)

No hay más ruta que la nuestra

Técnica: Tres líneas generadas por google maps trazadas con pintura amarilla para pintar banquetas sobre tela

Formato: 120 x 160 cm c/u

El muralismo fue concebido como experiencia, como un arte transitable que se recorre con el cuerpo. Treviño utilizó mapas en la web para  trazar una línea imaginaria desde calles en Monterrey que tienen los nombres de los tres grandes muralistas – Rivera, Siqueiros y Orozco – a otras con la misma denominación en otra área de la ciudad. Dibujó ese recorrido en un lienzo con la pintura amarilla que se utiliza para los señalamientos sobre el concreto y el asfalto. El Estado postrevolucionario mexicano adoptó a estos personajes como héroes modernos y bautizó con sus nombres un sinfín de calles a lo largo y ancho del país. El recorrido ficticio también atraviesa las calles Joaquín Pardavé, Agustín Lara, Dolores del Río, Av. Pedro Infante…

 

Breve resumen del historial pictórico en el Noreste del país

Técnica: Carbón para carne asada sobre formato decorativo.

Formato: 130 x 190 cm

Treviño investigó en una variedad de tiendas de decoración en la ciudad y llegó a la conclusión  de que el formato pictórico más vendido es 130 x 190, ya que es un tamaño que va muy bien con los sillones de dos plazas que generalmente se encuentran en la típica sala dentro de una casa.

 

Pintura de carro sobre muro

Técnica: Fotografía digital

Formato: 140 x 140 cm

La investigación sobre la pintura traspasa los límites del estudio, de la galería y de los edificios públicos. Como resultado de esta exploración, la pieza recibió un título descriptivo “Pintura de carro sobre muro”. Treviño encontró un túnel en el cual los autos no tienen espacio suficiente para dar la vuelta y, por lo tanto, dejan una marca de pintura en el muro. La imagen fotográfica es una pintura encontrada. Es a la vez huella de una ciudad con un ritmo acelerado y una especie de “Siqueiros involuntario”. La pintura de coches actualiza el legado del muralismo Vasconcelista y el uso de materiales industriales para la pintura.

 

Pruebas de color realizadas por albañiles sobre muro falso

Técnica: Fotografía digital

Formato: 100 x 100 cm

El paisaje mexicano del siglo XX se pintó con el color gris del cemento. Este provenía en gran medida de CEMEX, la mayor fabricante de México, oriunda de Monterrey. Recientemente, el panorama de la construcción cambió debido a la sustitución del cemento como principal elemento constructivo por paneles de yeso prefabricados.

Treviño fotografió el contraste de tonos y las gamas cromáticas trazadas por los pintores de una casa. Dos verdes posibles sobre muro.

 

La Raza Cómica

Técnica: Fotografía digital

Formato: Díptico 100 x 100cm c/u

A una hora del norte de Monterrey se encuentra la zona arqueológica Boca de Potrerillos. Algunos arqueólogos señalan que su historia es la de un área que tenía una gran variedad vegetal y una amplia diversidad de asentamientos. El sitio se volvió árido después de la introducción de ganado en los siglos XIX y XX, y después de múltiples intentos por llevar agua a Monterrey. Aunque hay controversia sobre el origen de los petrograbados que ahí se encuentran, algunas teorías señalan que se vinculan a rituales de caza y recolección. Hay entre ocho mil y diez mil petroglifos: los más antiguos parecen tener ocho mil años de antigüedad. Treviño documentó la pintura más reciente del sitio: una carita feliz hecha con corrector líquido. Por otro lado, plasmó en un lienzo el color rojizo de los petroglifos, ahora disponible en la tienda de pintura más cercana. 

 

La Pintura Social

Técnica: Sudor sobre tela

Formato: Díptico (frente y espalda) 30 x 40 c/u

La pieza final del recorrido fue una camisa que Treviño usó en el trabajo que tenía en paralelo a su trabajo artístico. Ser pintor postconceptual en una ciudad que sólo piensa en términos de dinero y productividad puede ser complicado. Treviño se dio cuenta de que la camisa se despinta con el sudor del trabajo. Esa pieza no estuvo a la venta.

 

Epílogo

Monterrey, N.L. 12 de octubre 2016 (Día de la Raza)

El día de la inauguración todo sale bien. Treviño brinda con sus amigos y se ponen de acuerdo para ir por unos Orinoco para festejar. De pronto se siente observado. Voltea hacia la puerta de salida y está ahí, no hay duda. Es el mismo José Vasconcelos. Corre hacia él, no lo piensa. Se tropieza, cae al piso y tira su cheve. Se levanta y sale a la calle. Vasconcelos ya no está.

 

Imágenes cortesía del artista /  www.marcotrevino.com 

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