La tragedia como oportunidad

Por - 11/09/2013

Ingrid y Manuel resultaron más peligrosos y devastadores que Bonnie y Clyde, la pareja de tormentas tropicales han azotado cada uno por su lado, pero con perfecta sincronía (a diferencia de la pareja de ladronzuelos que nunca se separaba) las dos costas del territorio nacional, la del pacífico y la del golfo.

Con estrategia militar cerraron filas y bajo el factor sorpresa mientras Ingrid atacaba la costa del Golfo, Manuel hacía lo propio con la del Pacífico.

Guerrero y Oaxaca han sido los estados más afectados; por cierto los dos más pobres del país, se suman Veracruz, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí y Durango. Más de las dos terceras partes del país han sufrido la ira de la pareja y han dejado a su paso cerca de 60 muertos, cientos de heridos y miles de damnificados, principalmente familias que han perdido su hogar, por desgracia el número de pérdidas humanas y materiales irá en aumento.

La mayoría de los municipios afectados apenas cuenta, mejor dicho contaba; con los mínimos servicios e infraestructura ahora colapsados e incomunicados. Dicen los expertos en meteorología que una pareja como esta no se había presentado en más de 50 años.

Todo tipo de reacciones y opiniones han surgido a partir de esta tragedia, siempre por supuesto, y tal y como ha sido nuestra cultura y actitud ante este tipo de situaciones corregimos pero nunca prevenimos, la solidaridad como esperanza.

En el 2005 el huracán Katrina dejó a su paso por el estado de Nueva Orleans cerca de 2000 muertos y otros miles más de damnificados, Make it Right (Healthy Homes for Communities in Need) organización fundada en 2006 por Brad Pitt y William McDonough se dio a la tarea de reconstruir 150 viviendas seguras, asequibles y con tecnologías óptimas para el aprovechamiento de energía. Hasta abril de éste año 90 familias han sido beneficiadas por el programa.

Los proyectos han sido desarrollados por arquitectos como Frank Gehry, David Adjaye, Tom Mayne y Shigeru Ban, éste último tal vez sea el más conocido por su arquitectura a base de tubos de cartón y sus propuestas para contingencias como Ruanda, el terremoto de Kobe, Turquía, India o Haiti, la tragedia como oportunidad. Ban no se conforma con lograr un buen diseño adaptándose a las características propias del lugar, va más allá de su propuesta arquitectónica involucrando a la ciudadanía a construir ellos mismos sus hogares.

El próximo 20 de Octubre se cumplirán 13 años del incendio de la discoteca Lobohombo, un corto circuito prendió la flama en los materiales flamables con que estaba construida, las salidas de emergencia estaban cerradas, el saldo fue de 22 personas muertas y más de 30 heridas. Seis años después con toda la ironía e intención, los despachos AT103 (Julio Amezcua y Francisco Pardo) y BGP Arquitectura (Bernardo Gómez Pimienta) proyectaron en el mismo sitio que ocupó la discoteca, la galardonada estación de bomberos Ave Fénix. La tragedia como oportunidad.

Junio del 2008, un “no operativo” policiaco provocó la muerte de 12 personas en otra discoteca, el News Divine, el mismo despacho AT103 proyecta en el mismo sitio de la discoteca el Instituto de la Juventud del Distrito Federal. La tragedia como oportunidad.

Septiembre 11 del 2001 un ataque terrorista hace caer el World Trade Center de Nueva York, miles de personas pierden la vida y los daños materiales son incalculables. En 2003 The Lower Manhattan Development Corporation anuncia un concurso internacional para el diseño del monumento a las víctimas del 9/11, entre los finalistas están Norman Foster (Foster and Partners), SOM (Skidmore Owings and Merill), Peterson/Littenberg, Daniel Libeskind, THINK (Rafael Viñoly, Frederic Schwartz, Ken Smith y Shigeru Ban) y United Architects (Ben van Berkel, Greg Lyn, Kevin Kennon y Jesse Reiser).

La propuesta de Daniel Libeskind obtiene el primer lugar y lo que es hasta ahora, el proyecto más importante de su carrera. La tragedia como oportunidad.

Hace 28 años Septiembre 19 de 1985 07:19 hrs. un terremoto de 8.1 grados sacude al Distrito Federal y las zonas centro, sur y occidente del país. La capital está en ruinas, las imágenes semejan una zona de guerra, el número de descesos supera los 10 mil.

Todos los edificios colapsados presentaban estructuras inadecuadas para terrenos arcillosos, principalmente a causa de la corrupción y la mala planeación, pues la mayoría de los edificios colapsados eran de reciente construcción. Estructuras muy antiguas y adecuadas al tipo del terreno arcilloso, tales como la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, el Palacio Nacional y el edificio de Nacional Monte de Piedad (que datan de la época colonial), soportaron el sismo por tener gruesas paredes de piedra y ladrillo. A pesar de que los peritajes mostraron que la mayoría de los edificios caídos tenían especificaciones inferiores a las exigidas en los contratos, nadie fue declarado culpable. Particularmente grave fue el caso de la constructora estatal encargada de la construcción de escuelas, cuyos directivos quedaron impunes, pese al número elevado de escuelas primarias destruidas y escolares que resultaron muertos. Los lugares más afectados fueron escuelas y hospitales principalmente, también edificios y hoteles que recientemente se habían terminado de construir.[1]

Las autoridades encabezadas por el Presidente Miguel de la Madrid tardaron en responder y en actuar, fue la sociedad civil agrupada y organizada quien tomó las riendas del rescate al inicio y durante los días siguientes.

La reconstrucción se convirtió mas en un discurso político que en una solución inmediata, El 13 de mayo, en el auditorio de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue), en la ciudad de México, se llevó a cabo una reunión en la que representantes de más de 80 organizaciones sociales, muchas surgidas a raíz de los sismos de septiembre de 1985, firmaron con las autoridades federales un convenio de concertación democrática para la reconstrucción de vivienda del Programa de Renovación Habitacional Popular (PRHP). En él, se acordaron las condiciones en que se llevaría a cabo el PRHP, creado por decreto presidencial el 14 de octubre de 1985. El convenio fue el resultado de un proceso intenso de organización de los damnificados a partir del terremoto, y de una ardua y minuciosa tarea de negociación entre autoridades y representantes de grupos sociales. Por medio del PRHP se repararían y construirían, en total, más de 40 000 viviendas en beneficio de cerca de 250 000 personas, en un plazo de un año y medio a partir de los movimientos telúricos de 1985. Iniciada en condiciones económicas adversas, ésta constituyó una empresa de enormes dimensiones en todos los sentidos. Con una estructura administrativa mínima, se manejaron alrededor de 200 000 millones de pesos, y se contrataron más de 800 compañías constructoras, supervisoras y proyectistas para emprender las obras, lo que requirió sistemas de gran agilidad. [2]

Para reconocer la actuación de la sociedad civil, en 1986 un año después del sismo, se lanzó la convocatoria al concurso para el proyecto de la Plaza de la Solidaridad en el mismo predio que ocupara el caído Hotel Regis, en la esquina de las calles Balderas y Juárez, la propuesta ganadora estuvo a cargo del Arq. Luis Vicente Flores Suárez, lamentablemente el proyecto no se realizó y el actual Jardín de la Solidaridad no tiene nada que ver con la propuesta. La tragedia como oportunidad.

Este año del 24 de Junio al 19 de Julio La Escuela Superior de Arquitectura de Guadalajara (ESARQ) en conjunto con la escuela de Arquitectura y Diseño de América Latina y el Caribe, organizaron el Taller Internacional de Arquitectura Vivienda de Emergencia, el resultado fueron 8 proyectos representados en forma de manual de fabricación. La tragedia como oportunidad.

Independientemente de la fuerza de la naturaleza cada tragedia que esta provoca desenmascara una y otra vez el sistema fallido y corrupto de la construcción en México y la falta de planeación urbana.

Planes, programas y talleres deben dejar de ser promesas, ejercicios académicos o discursos políticos para convertirse en realidades.

Hasta el día de ayer Ingrid y Manuel sumaban 80 muertos casi 60 desaparecidos y más de un millón de personas afectadas, los daños superan los 15 mil MDP y entre los recursos del Fondo de Desastres Naturales y el seguro de riesgos catastróficos suman 12 mil MDP.

Hay talento de sobra en nuestro país.

La tragedia como oportunidad.

1 http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_México_de_1985

2 http://www.mmh.org.mx/nav/node/557

 

NOTAS RELACIONADAS

LO MÁS LEÍDO.

Arte

Arquitectura

Arquitectura

Arquitectura

Arquitectura

Arte