El arte como situación: un desayuno en Biquini y un simposio en el MUAC

Por - 13/04/2015

Establezcamos las reglas del juego. Claire Bishop, en su papel de historiadora. Un libro: Artificial Hells (2012). La proposición: recontar la historia del arte del S.XX lejos de Greenberg y la pintura, fuera del ready-made y Art Since 1900, el foco es el teatro y el performance. Una consideración más de Bishop “el artista menos como un productor de objetos discretos, que como un colaborador para producir situaciones”. La palabra clave es “situaciones”. La historiadora escribe, entonces, no de estética relacional, sino de las recompensas creativas de participación en un “trabajo en proceso” politizado. Este es el puerto de este pequeño artículo.

 

Pero no quiero confundirle. No haré una reseña del libro. Sólo quiero contar un par de historias sucedidas en un mismo fin de semana. El 7 de abril de 2015 el MUAC inauguró la obra Es posible porque es posible del Raqs Media Collective. En un mundo que alza la voz ante la debacle política y social, el Raqs se deshace de la conciencia desdichada para proponer distintos tipos de narrativas donde la posibilidad se antepone a la queja y la condena, su operación es un No rotundo a la distopía. En su texto, Luz de una estrella distante: una meditación sobre el arte, el agenciamiento y la política, el colectivo focaliza en el papel de la acción artística, la cual es entendida como un medio donde el ritmo cotidiano cambia: “aquéllos que están políticamente comprometidos se sienten atraídos por el arte ya que les ofrece un modo de imaginar realidades distintas de las que limitan su ser en el mundo, y los artistas se sienten atraídos por el campo de la acción política porque cultivar una sensibilidad fundada en la plenitud es un recurso que en realidad puede tener un peso radical en un campo acostumbrado a la carga de las restricciones”. La palabra clave es “imaginar”.

 

Bajo el presupuesto de que el arte es una acción, el Raqs propone en sus exposiciones situaciones específicas que no activan la pieza, sino que consisten en la pieza misma. En el caso de México, los objetos expuestos se encuentran en medio de Time Symposium, un ejercicio que comenzó en 2012 y sigue su curso. Hay una tarima, sobre ella una mesa con 12 sillas. La disposición recuerda un restaurante de Polanco, con madera cruda y diseño minimalista. Sólo que el vino es de esos que venden en el Oxxo y el plato fuerte es una serie de citas que el colectivo utiliza para reflexionar sobre el tiempo. Son muchachos bastante leídos. Conforme pasa el tiempo, los invitados, en anhelo platónico, caminan la conversación hacia la embriaguez. Para el visitante que no contempló el espectáculo en la inauguración, hay, en la pared contigua a la mesa, un video sobre la plática. Ya se imaginarán…

 

Bikini Wax es una casa, un estudio y un espacio expositivo ubicado en Benjamín Franklin 20, en la colonia Escandón. La experiencia constante es una reflexión sobre el espacio mismo, donde los objetos están en relación directa con la casa y el transitar del visitante por la misma: televisiones en el suelo, la escalera como butaca, los focos como motores de movimiento, las recamaras como salas. Una azotea preciosa. El 8 de abril de 2015 inauguró Objeto – Espacio – Comportamiento una exposición individual de Isauro Huizar. El artista rehabilitó la casa, la limpió y la ordenó. La fiesta que viene con la noche, fue sustituida por un horario matutino de aroma fresco y desayuno. La ropa de los tres inquilinos se mandó a la tintorería y se apiló. Las plantas se congregaron en un cuarto. Los libros se ordenaron alfabéticamente en columnas-rascacielo. “Isauro desde mi ventana en ese cuarto contemplaba el crecimiento de las montañas de bolsas de basura que resultaron de la limpieza y sonreía satisfecho. Yo respiraba de alivio”, cuenta la casa en Regresa pronto Isauro. La palabra clave es “comportamiento”.

 

Un visitante despistado recorrería Biquini sin encontrar el objeto, entonces subiría a la azotea y se encontraría con un desayuno proveniente del supermercado de la esquina: plátanos, yogur, leche, pan, manzanas, jugos de sabores, donas, una sombrilla para proteger la comida del sol y un mantel de cuadritos a blanco y azul. La plática fluía mientras alguien leía en silencio. ¿Quién eres tú? ¿Qué haces? No, pues es que vi en Facebook la invitación. Yo soy artista. Yo vengo acompañándolo. Yo soy la novia del artista. Yo soy un desconocido sin ganas de hablar. Desayunen, por favor. La gente entraba y salía. Se formaban grupos o se disfrutaba del sol en soledad. Se descansaba y platicaba en el sillón o en el suelo. Uno de los integrantes de Biquini, preguntaba, sonriente, si ya habíamos recorrido la casa, si ya habíamos visto la exposición.

 

El artista como articulante de “situación”, dice Claire Bishop. Entonces, en la azotea y con Yakult en mano, vino a mi mente lo sucedido el día anterior en Time Symposium del Raqs Media Collective. Ambos entornos propician un momento de diálogo entre los visitantes con las exposiciones. Pero el tono era distinto. En el MUAC, pese a que cualquiera podía sustituir a los intelectuales que platicaban sobre el tiempo en la mesa -casi nadie de los visitantes era consciente de esa posibilidad, el discurso era bastante codificado, lleno de frases como ¡cómo no has leído a Proust! A diferencia de lo sucedido en El banquete, en el MUAC el vino no se compartía.

 

Parecía que en el museo había una fiesta a la que no todos estaban invitados. Escuché a uno de los visitantes decir a su amiga que ver a curadores, editores y escritores ahí sentados, le recordaba a una corte real donde los súbditos rodean y celebran el poder. Es ahí donde encuentro conflictiva la pieza del Raqs, si bien la proposición hacia el diálogo es clara, el entronque entre el que escucha y el que pronuncia no dista mucho de una asamblea de proselitismo político. En gustos se rompen géneros, parto de que toda acción artística tiene fronteras propias. Las consecuencias de un diálogo casual son distintas a las propiciadas en marcos epistemológicos concretos. Ambas posibilidades están abiertas. Foco sobre la situación, sobre distintas reglas del juego

 

 

Objeto – Espacio – Comportamiento de Isauro Huizar sólo queda como memoria y registro.

Time Symposium de Raqs Media Collective puede visitarse dentro de Es posible porque es posible en el MUAC, hasta el 28 de junio de 2015.

 

Fotografías: Biquini Wax y Sandra Sánchez

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