Ciudad y pensamiento

Por - 06/03/2014

Al hablar de la Ciudad de México podemos citar su gran escala, complejidad, diversidad social y cultural. También nos podemos referir a los grandes problemas y retos que una ciudad con estas características puede presentar como corrupción, violencia, caos, etc. En algunas zonas estos problemas son casi imperceptibles, sin embargo, en la mayor parte de la Ciudad de México estos problemas son el día a día de los habitantes. Zonas como la Merced, Tepito y la Lagunilla sin duda alguna padecen de estas características de una manera más aguda y crónica.

Querer resolver este tipo de problemas a través de un mejoramiento urbano es una excelente iniciativa. Sin embargo, existe un contrapeso al hardware, si es como podemos definir o ejemplificar una ciudad. El software en un sistema lo es todo. Si bien un software no puede ser nada sin el hardware, una computadora sin software tampoco. De hecho es mucho peor pues representa un mayor desperdicio físico mientras que el software puede ser instalado en otro hardware.

Encuentro muy interesante el mecanismo de evolución que han presentado estos objetos en su corta historia. En realidad, el software y hardware son simbióticos en su evolución; teniendo un mejor hardware podemos desarrollar mejor software y con ese software desarrollar mejor hardware, una y otra vez de manera cíclica. Sólo como dato, la invención del transistor ocurrió en 1947, a la fecha son 67 años, ni la duración de una vida humana.

Como anécdota y metáfora, recuerdo mi experiencia al caminar por la Alameda en la década de los 90. Este recorrido sólo me podía producir un estado mental poco deseable; escuchaba todos los gritos de los comerciantes informales, olía todo tipo de aromas -en muchas ocasiones unos no muy deseables-, mi estado mental era de alerta esperando que no me quitaran la cartera en cualquier distracción. Hoy en día, después de la remodelación de la Alameda central, es totalmente otra mi experiencia. Si bien nadie me va a garantizar que no me van a asaltar, mi estado mental es otro. Incluso me he sentado en una de las bancas y me he puesto a diseñar.

El gran reto en esta ciudad es cambiar el pensamiento de su población, no la transformación de la ciudad en términos urbanos o arquitectónicos o de diseño. Estas últimas disciplinas son sólo algunas de las miles de herramientas para lograr este cambio. A través de estas disciplinas podemos fomentar y cambiar la psique del ser humano y por lo tanto la psique de una sociedad. De esta forma, una sociedad podría ser altamente productiva en términos económicos culturales y sociales a través del pensamiento en un entorno adecuado llamado ciudad.

Ciudades como Seúl han apostado todo por el diseño o el pensamiento como estrategia de ciudad para lograr su transformación. Este es un camino que puede seguir la Ciudad de México y muchas otras. Está en todos nosotros y en nuestros gobernantes el adoptar un sistema evolutivo como ciudad a través del pensamiento, el diseño y la creación.

Nota:
Les comparto la pagina de las “Creative Design Cities” programa de la Unesco.
y la liga al PDF que describe mejor el programa de la ciudad de Seúl.

Unesco, Creative Design Cities.

Ciudad de Seúl.

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