Back to School

Por - 22/08/2013

A propósito del tan sonado y publicitado regreso a clases, cabría hacer una reflexión a partir de la educación de moda en nuestro país, ya no de le educación en general y desde su nivel más básico, pues hay ya muchos análisis que tratan este tema, sus deficiencias, aciertos, condiciones, etc.

Hablaremos de un área que me compete y en la cual estoy inmerso, no desde un punto de vista crítico pero sí reflexivo. A lo largo de estos años como diseñador de Malafacha he tenido la oportunidad de estar en contacto con diversas instituciones educativas por medio de conferencias, desfiles, talleres, etc. que hemos desarrollado y que se nos solicitan muy frecuentemente, en muchas ocasiones los alumnos se acercan con nosotros y nos platican su experiencia en esta etapa de su vida, sus inquietudes y en muchos casos sus deficiencias, el miedo que tienen a salir de una carrera de 4 años y no estar preparados para enfrentarse a un medio tan reducido y tan competitivo como es la moda.

Actualmente, de manera paralela a mi marca, tengo la enorme fortuna de tener un acercamiento mucho más formal a la educación de nivel universitario pues soy docente en la Universidad Centro, una de las mejores desde mi perspectiva, esto me acerca mucho más a todo lo que he citado en el párrafo anterior y me lleva a la siguiente reflexión; ¿Cuáles son los puntos que debemos considerar dentro de un programa educativo de excelencia en el ámbito del diseño de moda? Parecería una respuesta sencilla y quizás hasta obvia, pero no lo es. La moda, es un sistema complejo, que si bien toca muchos engranajes de los cuales el futuro diseñador debe tener conocimiento, su complejidad real radica, en la carga emotiva que debe contener un producto que estará en constante cercanía, no sólo con el usuario sino con todo aquél que se relacione con él.

Si bien, tenemos escuelas que se enfocan más en la parte técnica y lo hacen con excelentes resultados, otras que se enfocan más en la experimentación textil y de siluetas, algunas mas con un énfasis totalmente ligado al marketing y a los negocios; creo que la parte fundamental y en la que la mayoría aún no pone un énfasis importante es en la búsqueda de identidad creativa del alumno. Una búsqueda que debe darse desde el primer día en que inicia la vida académica y que si bien es cierto, es responsabilidad principalmente del alumno, nosotros como guías debemos dar las herramientas y sobre todo la libertad para que el creativo en formación experimente;  con la finalidad de encontrar lo que será el arma más efectiva con la que contará al salir a enfrentarse con el mundo real, más allá de calificaciones y desfiles escolares; Esta es una firme creencia, más allá de lograr excelentes patronistas, ilustradores extraordinarios, diseñadores con habilidades empresariales, etc. donde debemos poner especial atención es en formar diseñadores con una identidad sólida, fuerte, contundente, irremplazable; porque esta será su arma y escudo el día de mañana en un mundo globalizado donde la ambigüedad y la personalidad débil no esta permitido. Creo que desde el día de hoy debemos de esforzarnos como gente que tiene a su cargo el futuro de una industria creativa tan poderosa como es la moda, de fomentar esta búsqueda de forma insaciable para lograr formar creativos ya no sólo competitivos sino excelentes.

Como podemos ver en diseñadores que han logrado posicionarse tanto localmente como internacionalmente, más allá de una excelente calidad en sus productos, efectivas estrategias de marketing, gigantescas campañas publicitarias y demás factores que son importantes y efectivamente suman a la imagen de una marca o creador; más allá de esto  podemos ver cómo estas propuestas creativas cuentan con un sello inconfundible que es identificable aún sin ver la etiqueta antes, este sello de identidad es lo que define a cualquier marca de éxito.

Y es que si hablamos de moda, no podemos ser tan simplistas, como para hablar sólo en términos de ventas, o de volumen, o de desplazamiento; la moda no sólo se alimenta de eso, la moda se alimenta de las conexiones que el usuario crea con determinada marca que se integra no sólo a su día a día sino en un plano emocional. Es por eso que un diseñador de moda, sin identidad, se transforma solamente en un desarrollador de producto que difícilmente dejará huella ni logrará conectar con sus creaciones con un tercero. La moda vibra, siente, sueña, respira.

Que esta reflexión sirva también para que los estudiantes o futuros estudiantes sean conscientes que la identidad se forma gradualmente y se nutre de información visual, auditiva, literaria, sensitiva y todo lo relacionado con los sentidos.  La identidad debe de irse alimentando de manera libre pero ordenada, así como la creatividad se va ejercitando,  es importante consumir información de manera selectiva y consciente para lograr ir construyendo una personalidad propia que impacte y deje huella con el tiempo.

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